Durante la ceremonia destacó la presencia de Cristina Calderón Harbán, de 83 años de edad, quien fue declarada por el Consejo de la Cultura y las Artes como Tesoro Humano Vivo, y quien es la última sobreviviente del pueblo Yagán y fue quien inspiró a las autoridades regionales para que el recinto lleve su nombre.
El establecimiento cuenta con capacidad para acoger a personas de 60 años o más, que presenten pérdida de funcionalidad física o cognitiva y que requieran de apoyo de terceros para desarrollar actividades de la vida cotidiana.