Las primeras indagaciones del fiscal Eugenio Campos y la SIP de Carabineros lo sindican como una de las personas que la madrugada del viernes intentó robar dinero desde el cajero automático. Para esto maniataron al guardia, un hombre de 35 años, que según su relato a Diario El Pingüino, se disponía a tomar un café cuando vio ingresar a un sujeto vestido de negro y con pasamontañas que lo tiró al suelo y lo amarró, de pies y manos. “El tipo llevaba un hacha en la mano y me gritó: ¡Al piso... no es contigo!. Quedé paralizado de la impresión. De ahí salió y escuché que comenzaron a trabajar con una galletera. No supe nada más hasta cerca de las cuatro de la madrugada, cuando llegó Carabineros”.
Un testigo declaró a la policía que pasaba por el lugar cuando vio los movimientos al interior del supermercado, percatándose de que se trataba de un robo. Llamó al 133 de Carabineros y personal de uno de los cuadrantes llegó rápidamente al lugar. Los delincuentes huyeron, pero uno de ellos, Vega Mella, fue detenido a una cuadra del lugar. Mientras corría lanzó al suelo el pasamontañas y un par de guantes quirúrgicos. La vestimenta que portaba correspondía a las características que entregó el guardia.
El fiscal Campos formalizó al detenido y pidió la prisión preventiva, pese a la oposición del abogado Guillermo Ibacache. Una coartada que presentó Vega a la policía, para exculpar su responsabilidad, fue mencionar que llevó de urgencia a un amigo al consultorio Bencur. Pero la SIP le tomó declaración al personal de turno y entre las 56 personas atendidas no estaba el amigo.
