Barrientos se inclina más por contar con una planta recicladora pero, como sea, para el segundo semestre de 2013 espera que haya solución al problema, aunque ésta sea retirar los neumáticos del territorio austral.
En Lampa los neumáticos son recibidos gratuitamente pero sí habría que pagar el traslado de los mismos desde Magallanes. Claudia Barrientos cree que para eso podrían ser usados recursos del Gobierno Regional o el municipio de Punta Arenas.
Las maquinarias para la planta costarían unos $200 millones, de acuerdo a la última cotización. La alternativa es traer equipos a la zona 1 ó 2 veces al año.
Para solucionar este problema región también se ha pensado en la experiencia en la Patagonia argentina, particularmente en Ushuaia, donde se hace el tratamiento. No es descartable buscar un acuerdo con las autoridades del país hermano, resolviendo antes la cuestión aduanera, que implicaría el pago de impuestos por los elementos que se retiran de Magallanes.