El condenado no podrá acercarse a la niña, ni a su casa ni al colegio donde estudia. En caso de revocarse el beneficio otorgado, la pena la cumplirá con cárcel efectiva. Luego de aceptar la investigación y acusación que la fiscalía de Punta Arenas siguió en su contra, por abusar sexualmente de una niña de apenas siete años de edad, ayer José Víctor Ampuero Ampuero, fue sentenciado a tres años de presidio.En la audiencia de lectura del fallo lo acompañó el abogado defensor, Pablo Santander, y por la contraparte se encontraba el fiscal Eugenio Campos.
Previamente Ampuero había sido encontrado culpable, luego de aceptar el procedimiento abreviado propuesto por el Ministerio Público.
Faltaba por conocer la sanción, la que se entregó durante la jornada sabatina, donde Ampuero terminó condenado a tres años de presidio, pero la justicia le otorgó el beneficio de la libertad vigilada.
Claro que por un plazo de cuatro años, tiempo durante el cual queda bajo el régimen de tratamiento y observación que le imponga el Centro de Reinserción Social de Gendarmería.
Además, le quedó prohibido estrictamente acercarse a la menor abusada, ya sea el domicilio o escuela de la niña.
El juez le dejó en claro que si por cualquier circunstancia este beneficio le fuese revocado, “deberá cumplir la pena en forma efectiva”.
La fiscalía y la Brigada de Delitos Sexuales de la Policía de Investigaciones indagó la investigación que se presentó en contra de Ampuero, haciéndolo responsable de hechos ocurridos en el transcurso del año 2011, “cuando la víctima, una niña nacida el año 2003, visitaba la casa de su abuela en un sector parcelero, en prolongación Manuel Aguilar. En esas circunstancias, el hermano de ésta, aprovechaba de llevar a la menor a su casa, aledaña a la principal, y en el living la sometía a tocaciones en sus genitales, luego de bajarle la ropa interior”, para después decirle que “esto es un secreto”.
