Pensó correr hasta el cuartel de Investigaciones pero las piernas no le respondían y, al verse acorralado, ingresó abruptamente al local rompiendo el ventanal principal, dijo el abogado defensor Guillermo Ibacache Carrasco.Por “daños” terminó siendo formalizada ayer una persona que, según su versión, huía de una turba que lo quería linchar y ante la desesperación de ser alcanzado optó por ingresar abruptamente al pub Aqua Lounge Bar rompiendo uno de los ventanales del local.
Entre los episodios que ocurren en las noches de la bohemia puntarenense, el episodio que Javier Montiel Mancilla protagonizó ayer en la madrugada entró al ámbito de las curiosidades policiales.
El abogado defensor, Guillermo Ibacache, dijo que su representado había estado bailando en una disco. Cuando salió caminó varias cuadras y fue cuando se habría encontrado con un grupo de personas que estaban agrediendo a otro en el suelo. “Al acercarse pudo percatarse que al que estaban golpeando era un hermano suyo, entonces se metió a defenderlo, pero como los otros eran alrededor de quince, no le quedó más que salir huyendo”.
Por los antecedentes que Montiel entregó a la policía de Carabineros, la desesperación lo llevó a correr varias cuadras. Cuando iba por calle O’Higgins pensó en correr hasta el cuartel de la Policía de Investigaciones pero las piernas no le respondían, y al verse acorralado y que la turba la tenía prácticamente encima, cuando llegó al pub Aqua no lo pensó dos veces y optó por lanzarse al interior rompiendo el ventanal del local. La desesperación era tal que no solamente desechó la idea de ingresar por la puerta principal sino que no midió las consecuencias de poder eventualmente cortarse las manos o la cara con los vidrios.
El episodio primero acarreó el miedo y asombro de la clientela que a esa hora se encontraba compartiendo en el local de calle O’Higgins Nº1033, ubicado entre Pedro Montt y Roca. También de quienes perseguían a Javier Montiel, porque nunca pensaron que reaccionaría de esta forma.
“Frente a la persecución de que era víctima, y sabiendo que si lo alcanzaban la agresión era inminente, mi cliente optó por lanzarse al interior del local a través del ventanal”, indicó Ibacache.
Debido a lo mismo Carabineros detuvo a esta persona, después que fuera denunciada por los daños, y la fiscalía lo formalizó por este delito luego de lo cual recuperó la libertad. Sin embargo se fijó una nueva audiencia donde se establecerá un acuerdo reparatorio porque en todo momento el imputado se comprometió a cancelar los daños.
