Un nuevo operativo para operar a niños y jóvenes con casos de fisura labiopalatina se comenzó a desarrollar ayer, con el arribo a la ciudad del cirujano plástico Luis Monasterio (en la foto) y un equipo de profesionales. Durante los días que permanezcan en la ciudad operarán alrededor de diez menores, además de controlar a otros pacientes que fueron operados en ocasiones anteriores. La iniciativa se desarrolla gracias a la labor altruista de la fundación Gantz, y el vínculo que existe con la agrupación de padres de niños fisurados y otras malformaciones, que ayudan a canalizar las necesidades de las personas que necesitan este tipo de operaciones.
El doctor Luis Monasterio explicó que la importancia de estas iniciativas es que se les resuelve sus problemas en la región y que no tienen que viajar al centro del país, con todos los costos que esto significa.
