A un mes y medio de asumir la presidencia, la administración de Sebastián Piñera deberá resolver el debate sobre si aplicar o postergar el alza del impuesto específico a las bencinas, que podría disparar su precio a niveles insospechados. En concreto, el 25 de marzo se termina el plazo de dos años contemplado en la Ley 20.259, a través de la cual el gobierno de Michelle Bachelet rebajó transitoriamente el impuesto específico de 6 a 4,5 UTM por metro cúbico, lo que automáticamente impulsaría el precio más de $50 por litro hasta alcanzar niveles sobre los $630, precios que no se registran desde noviembre de 2008.
Esto, sumado ya a un contexto de tendencia alcista de los precios en lo que va del año, hizo surgir voces planteando prorrogar la rebaja para no perjudicar a los consumidores, y evitar una presión sobre el IPC.
