Amigos y familiares acompañaron ayer la despedida del lactante de tan sólo cuatro meses que falleció el viernes en la tarde, mientras se encontraba en la sala cuna del jardín infantil al que asistía.Un oficio religioso en la Parroquia Fátima, donde se oró por el descanso eterno del bebé, fue la antesala del funeral que pasada las 15 horas enfiló rumbo al Cementerio Municipal de Punta Arenas.
Decenas de personas llegaron a acompañar a los padres del recién nacido, cuyo deceso se produjo por causas que aún se investigan.
