
Ayer Burgos tomó una medida más extrema aún: inició, en las afueras del edificio en donde funciona el Serviu, una huelga de hambre, que será indefinida, en caso de no ser escuchado por la actual ministra de Vivienda y Urbanismo, Magdalena Matte, según afirmó.
El objetivo que Burgos persigue es que, finalmente, se le otorgue más plazo para hacer uso de los ocho millones de pesos que le corresponden por la venta de su departamento -ubicado en el número 303 del edificio Nº 1 de dicho complejo habitacional-, que expira el próximo 2 de septiembre.
El inicio de esta situación, que hoy adquiere ribetes dramáticos, se generó cuando, por recomendación del médico Jorge Amarales, se cambiaron de domicilio para rescatar a su única hija del alcoholismo y drogadicción, alejándola, primeramente, del círculo social que la empujó al vicio.
Hoy, la joven de 18 años lleva un año sin consumir drogas ni alcohol. “Me siento tremendamente orgulloso de mi hija”, dijo Burgos.
Por lo mismo, decidieron vender el departamento, que con esfuerzo lograrlo comprar, gracias a la postulación a un subsidio habitacional del Serviu. Cada una de las familias, en ese entonces, tuvo que ahorrar $ 180.000 y el resto fue subsidiado por el Estado.
Permiso para vender
Debido a su problemática situación familiar, el director del Serviu de la época, Miguel Ángel García Caro, les entregó un permiso especial para poder venderlo (sólo llevaban viviendo allí alrededor de dos años y no se puede realizar una compraventa antes de cinco años). Así se indica en el documento Nº 1879 del 13 de octubre de 2009, en donde se señala textual: “Mediante Resolución Exenta Nº 1.472 de fecha 16 de julio de 2008 Serviu concedió autorización a don Julio Arnoldo Burgos Peralta, Rut. 4.722.643-0, para vender el inmueble de su propiedad, adquirido a través del subsidio habitacional establecido en el D.S. Nº 155 de V. y U. de 2001 (...)”.
Y así ocurrió, hace dos años atrás, cuando Burgos vendió el inmueble a Wilson Verdugo Huenuman, en ocho millones de pesos, según consta en escritura pública otorgada en la Notaría de José Vergara Villarroel, el 1 de septiembre de 2008 (compraventa Nº 2.661 en Conservador de Bienes Raíces de Pilar Gómez Traver).
Sin embargo, hasta hoy Julio Burgos afirma no haber recibido “ni un peso” y se cansó de “golpear puertas”…