La República es un sistema organizativo del Estado donde el ejercicio del gobierno recae sobre una o varias personas, elegidas mediante voto popular o parlamentario, por periodos de tiempo limitados, para representar los intereses de los ciudadanos. La palabra proviene del latín res-publica, que significa ‘la cosa pública’, ‘lo que es común’.
El sistema republicano nace como expresión alternativa al de tipo monárquico, donde todo el poder es ejercido por una persona, generalmente el rey, de manera indefinida y hereditaria.
En la modernidad, el modelo republicano delinea más claramente el perfil con que lo conocemos actualmente, con la separación de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, que procura un equilibrio que asegure la estabilidad del Estado, la libertad, la justicia y la igualdad.
En un sistema democrático como el nuestro, en donde los ciudadanos solo tenemos el sufragio (el voto) como única herramienta republicana y cívica para realizar los cambios políticos, es elemental que una persona de manera consciente entienda que está en juego cuando va a dar ese voto de confianza, primero entender que ese voto es literalmente un traspaso de autoridad o delegar mi autoridad en alguien que me representa.
Hoy cuando oímos desde la Convención Constituyente eliminar del estado de Chile el concepto REPÚBLICA, debe hacernos pensar; ¿qué es lo que desean establecer?
Existe otras formas de establecer gobiernos una de ellas en la historia de la humanidad, curiosamente es el POPULISMO, se define como tal; que el populismo es una postura política que busca, a través de diversas estrategias, el apoyo y consentimiento de las clases populares. Sin embargo, el término populismo es considerado mucho más amplio y complejo de definir.
Esto se debe a que se denomina como ‘populismo’ a diversas realidades, propuestas y estrategias políticas, económicas, sociales y culturales, que proponen y prometen “defender los intereses generales de la sociedad a fin de alcanzar el bienestar común de los ciudadanos”. (¿Les suena conocido?).
Estas propuestas pueden derivar tanto de representantes de partidos políticos de derecha o de izquierda. De allí que, como tal, no existe un movimiento político autoproclamado como populista, ya que esta postura puede surgir de cualquier tipo de agrupación política.
Para lograr llegar al poder, se valen de propuestas falsas sobre la transformación de las bases políticas, económicas y sociales de un país y de esta manera obtienen el apoyo social que necesitan.
Nada de lo propuesto y prometido ocurre, por el contrario, los líderes políticos solo buscan saciar su deseo por permanecer en el poder tanto tiempo sea posible.
Interesante contrastar “República” versus “Populismo” hoy en nuestro país somos testigos de cómo se logró, introducir a nuestra sociedad en un proceso constitucional, dejando a un lado la demanda social (que tuvo su inicio con la siguiente frase “no son 30 pesos, son 30 años”).
Pero usando el sistema populista, hoy estamos en el limbo de la CC, pues tenemos que seguir esperando que por arte de magia saquen esa tan anhelada “Nueva Constitución” que ofrece ¡una casa para todos! Y “un país verde y multicolor”, pero la idea principal primero es refundar, ¿entendemos todos que significa esto?
El término refundar refiere a la acción de volver a fundar algo, que no es otra cosa que establecer o crear algo, una ciudad, una escuela, una carretera, de nuevo. Por cierto comenzando hay que eliminar REPÚBLICA.
Atención Ciudadanos Conscientes por Chile.