La empresa de áreas verdes encargada del servicio de recolección de residuos en Punta Arenas recordó a la comunidad la plena vigencia de la Ordenanza de Aseo Comunal, normativa que establece el uso obligatorio de receptáculos metálicos o plásticos con tapa, asas y ruedas para el depósito de basura domiciliaria.
La medida tiene como principal objetivo garantizar un manejo más seguro y eficiente de los residuos, evitando que los auxiliares del servicio deban manipular bolsas de basura directamente, lo que reduce significativamente el riesgo de accidentes laborales.
Seguridad y salud de los trabajadores
Desde la empresa explicaron que estos contenedores están diseñados para ser trasladados fácilmente hasta la parte posterior del camión recolector, donde el sistema de alza contenedor permite su vaciado automático. Este procedimiento elimina la necesidad de levantar cargas manualmente, protegiendo la integridad física de los trabajadores del servicio de aseo.
“De esta manera evitaremos accidentes y cuidaremos la integridad de nuestros colaboradores”, señalaron desde la campaña informativa impulsada por la compañía.
Normativa vigente y sanciones
La ordenanza se enmarca en las disposiciones de la Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades y regula distintos aspectos del aseo comunal. En su artículo 22°, se establece que los receptáculos deben tener una capacidad máxima de 100 litros, ser de fácil manejo y contar obligatoriamente con tapa, con el fin de evitar la dispersión de residuos en la vía pública.
El incumplimiento de esta normativa puede derivar en sanciones, según lo estipulado en la legislación vigente.
Participación ciudadana
Con el fin de fortalecer el cumplimiento de la ordenanza, la empresa habilitó un canal de denuncias vía WhatsApp (+56 9 9669 3822), a través del cual los vecinos pueden reportar situaciones irregulares relacionadas con el manejo de residuos domiciliarios.
Un llamado al compromiso comunitario
Finalmente, la entidad hizo un llamado a la responsabilidad de la comunidad, destacando que el uso adecuado de los receptáculos no solo protege a los trabajadores, sino que también contribuye a una ciudad más limpia, ordenada y segura, mejorando la calidad de vida de todos los habitantes de Punta Arenas.