Un crudo relato de violencia sistemática quedó al descubierto en el Juzgado de Garantía de Puerto Natales. La Fiscalía local logró la detención y formalización de un hombre que, durante más de un mes, sometió a su cónyuge a un régimen de agresiones físicas, verbales y privación de libertad, llegando incluso a amenazarla de muerte con cuchillos.
La fiscal Romina Moscoso detalló que los episodios de violencia se extendieron desde el 30 de noviembre hasta el pasado 12 de enero. Durante este periodo, el sujeto no solo golpeó a la mujer, sino que la mantuvo encerrada en una habitación del domicilio por varias horas y ejerció una constante coacción psicológica.
El caso tomó un giro dramático cuando ambos acudieron a un centro asistencial. Debido a que el agresor presentaba una condición de salud que requería evaluación siquiátrica, se encontraba bajo custodia mientras se procesaba la denuncia en su contra. Sin embargo, en un descuido, el sujeto logró darse a la fuga, lo que activó un operativo inmediato de búsqueda por parte de las policías.
"Solicitamos la orden de detención tras la fuga, considerando el historial de denuncias que se venían gestando y el riesgo inminente para la afectada", explicó la fiscal Moscoso. Una vez recapturado, el individuo fue puesto a disposición de la justicia.
El Ministerio Público formalizó la investigación por una serie de delitos graves en contexto de Violencia Intrafamiliar (VIF):
Maltrato Habitual: Por las agresiones físicas y verbales sostenidas durante semanas.
Amenazas de Muerte: Realizadas con armas blancas (cuchillos).
Coacción y Encierro: El imputado privó de libertad a su esposa dentro de su propio hogar.
Daños: Perjuicios materiales causados en la propiedad de la víctima.
Dada la gravedad de los hechos y la advertencia del imputado de que "la mataría y luego se mataría él", el tribunal acogió la solicitud de la Fiscalía y decretó la prisión preventiva, estableciendo un plazo de 75 días para el cierre de la investigación.
Si eres víctima o testigo de violencia contra la mujer, puedes comunicarte al 1455 (Fono de Orientación en Violencia contra las Mujeres) o al 149 de Carabineros (Fono Familia). La denuncia temprana puede salvar vidas.