El Parque Nacional Patagonia fue testigo este jueves de un emocionante momento para la biodiversidad chilena. Tres jóvenes cóndores andinos recuperaron su libertad en una zona considerada "tierra salvaje", ideal para su desarrollo y protección. Las aves, que portan transmisores satelitales en sus alas, permitirán a los científicos seguir recolectando datos vitales sobre sus patrones de vuelo y amenazas en el territorio austral.
Cada uno de los ejemplares tiene una historia particular de rescate y rehabilitación antes de su llegada al Centro de Rehabilitación de Aves Rapaces (CRAR):
"Carmen": Una hembra nacida en cautiverio durante el año 2023, preparada desde su nacimiento para este momento.
"Auquinco": Un macho rescatado en el sector de Lago Ranco, que logró recuperarse satisfactoriamente.
"Farellón": Un macho encontrado herido en la cordillera de la Región Metropolitana.
Los tres ejemplares fueron trasladados en octubre de 2025 desde Santiago hacia el sur gracias al programa "Avión Solidario" de LATAM, permaneciendo desde entonces en jaulones de aclimatación para adaptarse a la meteorología y topografía patagónica.
El Proyecto Manku es un modelo de trabajo colaborativo que une a la Fundación Rewilding Chile, Filantropía Cortés Solari y la UNORCH, con el respaldo de organismos estatales como el SAG y CONAF.
Francisca Cortés Solari, presidenta ejecutiva de Filantropía Cortés Solari, enfatizó la importancia del monitoreo científico: "Desde 2019 desarrollamos un seguimiento satelital sistemático. Esto nos permite comprender cómo se desplaza el cóndor y dónde se concentran los riesgos críticos, tomando decisiones basadas en datos y no en supuestos".
Por su parte, Eduardo Pavez, director del Proyecto Manku, destacó la diferencia geográfica: "Chile central está densamente poblado; en cambio, la Patagonia ofrece un refugio salvaje que marca una gran diferencia para la fauna silvestre".
Desde que se realizó la primera liberación en 2014, el proyecto ha logrado resultados significativos para la especie: