La conexión entre Punta Arenas y el gigante asiático ha pasado de ser una posibilidad teórica a una realidad corporativa. Carolina Acevedo, a través de su labor en Howenh Ltda y la Asociación Chile-Shenzhen, ha logrado articular una agenda donde la logística magallánica y el músculo financiero de la provincia de Fujian convergen en proyectos de largo plazo.
La delegación china, integrada por representantes del Zhishen International Trade Corporation Center, no realizó una visita meramente protocolar. Durante su estancia, recorrieron hitos como la Mina Pecket y mantuvieron reuniones con la Sociedad de Rentas Inmobiliarias (administradora de la Zona Franca), con el fin de evaluar capacidades instaladas y facilidades tributarias.
"El desarrollo económico regional debe construirse desde Magallanes hacia el mundo", enfatizó Acevedo. Su rol ha sido determinante para traducir el potencial técnico de la región —calidad productiva y conectividad— en un lenguaje atractivo para inversionistas que provienen de regiones cuya población supera el doble de la de todo Chile.
La decisión de invertir ya está tomada. Según los acuerdos preliminares, las iniciativas que comenzarán a ejecutarse en los próximos meses se centran en cuatro ejes:
Polo Gastronómico: Instalación de centros de alta gama y servicios alimentarios en Punta Arenas.
Exportación Directa: Apertura de canales logísticos para que productos magallánicos lleguen sin escalas a los mercados de Fujian.
Asociatividad Alimentaria: Modelos de negocio conjuntos para procesar recursos locales con tecnología y estándares asiáticos.
Turismo y Entretención: Exploración de servicios vinculados al flujo de visitantes internacionales.
Este avance no solo posiciona a Magallanes como un destino atractivo, sino como un nodo logístico de clase mundial capaz de conectar de forma directa a Sudamérica con los centros de consumo más dinámicos de Asia.