La jornada del domingo 26 de abril terminó en lágrimas para una familia magallánica. Alrededor de las 17:30 horas, la viralización de unas fotografías en Facebook encendió las alarmas: el vidrio protector de un nicho había sido destrozado y las pertenencias en su interior se encontraban esparcidas. Gracias a la solidaridad de una usuaria que publicó el hallazgo, los deudos pudieron enterarse de la situación.
Al llegar al camposanto, la hija del fallecido pudo constatar los daños. Sin embargo, su dolor se mezcló con la impotencia al notar la supuesta inacción del personal del recinto. Según su relato, la joven que descubrió el hecho dio aviso inmediato a los guardias de turno, pero la administración nunca se comunicó con la familia para informarles sobre la vulneración del espacio.
Ante el temor de que el nicho —ahora abierto y desprotegido— sufriera robos o nuevos destrozos durante la noche, la familia optó por retirar todas las especies, fotos y recuerdos del lugar de descanso de su ser querido.
Este no es un hecho aislado en el Cementerio Municipal de Punta Arenas. En años anteriores, el recinto ha sufrido la quema de arbustos y otros actos de vandalismo. No obstante, la preocupación de los vecinos radica en que estos ataques suelen quedar en la impunidad, sin que hasta la fecha se registren detenidos o sanciones ejemplares por la profanación de tumbas.
Para la jornada de este lunes, los afectados esperan sostener una reunión con la administración para exigir acceso a las cámaras de vigilancia y que se identifique a los responsables de este ensañamiento.