Para una familia en Puerto Williams, la gestación termina inevitablemente con un viaje de cientos de kilómetros. El actual sistema de salud, por razones de seguridad clínica, traslada a las futuras madres fuera de la isla semanas antes del parto, lo que genera una desconexión profunda con su entorno. Comprender esta realidad es el corazón de la investigación que lidera Lilian Ferrer, de Avanza UC.
Los testimonios recogidos preliminarmente por el equipo investigador, que incluye a familias, equipos de salud y miembros de la comunidad yagán, revelan tensiones que van más allá de la logística:
Pérdida de identidad: El nacimiento fuera del territorio influye en el sentido de pertenencia del nuevo integrante de la comunidad.
Fractura familiar: El traslado suele implicar la separación de la madre del resto de sus hijos y de su red de apoyo primaria durante semanas críticas.
Brecha cultural: El sistema sanitario tradicional a veces no logra integrar la visión del pueblo yagán y su estrecho vínculo con el territorio.
El alcalde de Cabo de Hornos, Patricio Fernández, ha sido un aliado estratégico en este proceso. Para la autoridad local, la investigación es una oportunidad de visibilizar una demanda histórica:
“Este proyecto nos representa. En Cabo de Hornos las mujeres hoy deben alejarse de su tierra para dar a luz, y eso tiene un costo humano y cultural que no podemos ignorar. Buscamos soluciones que tengan sentido para nuestra gente”.
La investigación no solo cuenta con el apoyo del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), sino que integra la mirada de instituciones globales como la University of Toronto y la University of Birmingham. Esta red de colaboración permitirá comparar la realidad magallánica con otros territorios aislados del mundo.
El objetivo final es que estos resultados se transformen en insumos para políticas públicas que permitan una atención materna más justa, integrando la dimensión emocional y territorial en el diseño de los programas de salud para zonas extremas.