El aislamiento y el clima de la Patagonia no son impedimento para la función policial. El seremi de Seguridad Pública, Ronald López, se trasladó a las zonas más remotas del territorio para verificar en terreno la operatividad de los retenes fronterizos, destacando que la seguridad nacional comienza, precisamente, en estos puntos geográficos donde la presencia del Estado es más necesaria que nunca.
Bajo el lema institucional “Entre más grande mi soledad, más grande mi amor a la Patria”, los funcionarios recibieron a la autoridad, compartiendo los desafíos cotidianos que enfrentan: desde el incesante viento de la pampa hasta el peso emocional de la distancia familiar. Para López, esta labor carga con el "peso de la historia" y el legado de los mártires de la institución en la zona austral.
Durante el diálogo con el personal, se reforzaron las líneas de acción que Carabineros ejecuta de manera permanente en el Límite Político Internacional (LPI):
Combate al Contrabando: Monitoreo riguroso de pasos no habilitados para frenar el ingreso y salida de mercancías ilícitas.
Prevención del Abigeato: Vigilancia activa para proteger el ganado, motor económico fundamental de las estancias magallánicas.
Soberanía Territorial: Presencia efectiva en rincones aislados, asegurando la integridad del territorio nacional.
“Ver de qué manera realizan sus tareas bajo estas condiciones es una inspiración. Su entrega silenciosa es fundamental para el país”, señaló el seremi López, quien reafirmó el compromiso del Gobierno de continuar reforzando los recursos logísticos y tecnológicos para quienes custodian el fin del mundo.