
La ex Mandataria resaltón también, la importancia de que las propias mujeres deben ser quienes reclamen su derecho a ser “las protagonistas de sus vidas”.
Como ejemplo de esto, citó a los países árabes, en donde las mujeres “han salido a la calle y han sido parte del proceso”.
Para la ex Presidenta, existen cinco prioridades para el trabajo que está bajo su cargo en los próximos años: mayor poder para la mujer; apoyar su liderazgo y participación política; la erradicación de la violencia; proteger a las mujeres de países en conflicto y asegurar que en esos países sean “constructoras de paz” y puedan ayudar a trazar el nuevo rumbo en sus naciones.
“Es una cuestión de justicia y una política inteligente. Incluir a las mujeres implica mejorar la calidad de la democracia, la calidad de vida, la sociedad del bienestar y también la creación de riqueza”, puntualizó.