
El dirigente explicó que la variación de las utilidades se debió, principalmente, a un aumento en el número de usuarios: Los cotizantes crecieron en 103.539 (6,8%), mientras que el número de beneficiarios subió en 138.103 (4,7%), con lo que los primeros totalizaron 1.628.838 y los segundos 3.064.079.
Además, el incremento de los ingresos se explicó por mayores cotizaciones como consecuencia de las alzas de las remuneraciones en el país.
En tanto, las Isapres indicaron que incrementaron los beneficios entregados a sus usuarios, aumentando de UF 44,3 millones en 2011 a UF 47,9 millones en 2012, es decir, un alza de 8,2%.
En 2011, un 83% de los ingresos de las Isapres fueron destinados a financiar beneficios médicos (prestaciones y subsidios), mientras que en 2012 ascendieron a 84,5%.
Mientras, las utilidades como porcentaje de los ingresos totales bajaron desde 5,3% en 2011 a 5,1% en 2012.
Colmena lidera las ganancias
El listado de las isapres que tuvieron más utilidades durante el año pasado está encabezado por Colmena con $23.808 millones, seguido de Banmedica ($16.420 millones) y Cruz Blanca ($15.900 millones).
“Los resultados 2012 reflejan, por un lado, que cuando los trabajadores cuentan con recursos y tienen la posibilidad de opción, eligen el sistema de isapres; mientras que por otro, queda en evidencia que las isapres devuelven en beneficios y servicios médicos los mayores aportes que realizan sus afiliados”, aseguró Doren.
Antecedentes
El sistema de Isapres fue creado durante la dictadura militar, por el Decreto con Fuerza de Ley N°3 del Ministerio de Salud de marzo de 1981,su puesta en marcha fue el año 1983.
Críticos al sistema señalan que las reformas radicales no pudieron ser debatidas democráticamente porque no había libertad de expresión en el país, y las organizaciones de trabajadores sufrían la represión.
En salud la privatización toma la forma de las Isapres, y otras como el traspaso de fondos públicos al sistema privado de salud, con el pretexto de contratos de prestaciones para la atención de pacientes con patologías con atención garantizada por el programa AUGE y otros, y en lo que respecta a las enfermedades laborales y accidentes del trabajo están las mutuales, reconvertidas en la práctica al negocio del mercado, es decir al lucro. Un nicho este último al que las compañías de seguros intentan echar mano.
Según el Artículo del DFL N° 6942 de Isapres, estas «... tendrán por objeto exclusivo el financiamiento de las prestaciones y beneficios de salud, así como las actividades que sean afines o complementarias de ese fin, las que en ningún caso podrán implicar la ejecución de dichas prestaciones y beneficios ni participar en la administración de prestadores». Se distingue dos tipos de Isapres: Abierta (la afiliación y planes de salud son de oferta pública) y cerrada (prestaciones a trabajadores de una determinada empresa o institución).
Las Isapre son supervisadas, desde el 1 de enero del 2005, por la Superintendencia de Salud. Anteriormente lo eran por Fonasa (Fondo Nacional de Salud 1981-1990) y la Superintendencia de Isapres (1990-2004), de la cual se forma la actual Superintendencia de Salud.