
Ayrault hizo esta declaración tras haber recibido a los principales líderes parlamentarios del país para informarles de las evidencias de los servicios secretos galos sobre la responsabilidad del régimen de Damasco en el ataque químico del pasado día 21 en las afueras de la capital del país.
El Primer Ministro indicó que el ataque a Siria “no perseguirá ni acabar con el régimen ni liberar” al país, porque “Francia está convencida de que la salida solo puede ser política”.
“El objetivo es que Bachar no vuelva a usar el arma química contra su pueblo y enviar un mensaje a quienes quieran imitarle en el futuro. Es importante para nuestra propia seguridad en un contexto en el que las armas de destrucción masiva constituyen un desafío importante en Oriente Medio y en otras zonas”, agregó.
En su reunión con los líderes parlamentarios, Ayrault mostró documentos oficiales que, según los servicios secretos franceses, prueban que el régimen usó armas químicas al menos en tres ocasiones contra la oposición desde abril pasado.
La última de ellas el pasado día 21 en un barrio de las afueras de Damasco, un acto que Ayrault consideró “irreparable” y que se mostró confiado que, como han probado los servicios secretos galos, también los inspectores de la ONU imputarán al régimen de Bachar.
“Este acto no puede quedar sin respuesta”, aseguró el primer ministro que, sin embargo, precisó que Francia no actuará aislada, por lo que señaló que el presidente, François Hollande, “sigue tratando de formar una coalición” internacional para “respetar el derecho internacional”.