A las 8.30 horas de hoy comienza en tribunales uno de los juicios más emblemáticos de este año, donde José Toledo Mansilla deberá enfrentar a los jueces por el delito de parricidio frustrado, por cuanto el fiscal Felipe Aguirre Pallavicini lo acusa de haber intentado matar a su pareja, Jacqueline Leyton Mansilla, con un arma de fuego. La línea del fiscal va por el lado de probar que el sujeto actuó premeditadamente y totalmente consciente de sus actos. Para ello tiene previsto recordar que Toledo es un sujeto que cuenta con antecedentes anteriores de actos similares, ya sea en el uso de un arma de fuego como de agresión hacia su pareja, es decir, violencia intrafamiliar.
Teoría de la defensa
La defensa, representada por la abogada Gustava Aguilar, intentará probar en estrado que el disparo fue accidental y que habría respondido a un forcejeo entre la pareja con la consecuente salida de proyectil que impactó en la cabeza de la profesional de la seremi de Salud. La prueba más importante que tendría para avalar esta teoría sería la declaración del neurocirujano Hernán Rebolledo.
Sobre esta hipótesis, el fiscal está tranquilo porque a su juicio no tiene mucho sustento, por cuanto así lo avalan los informes de la trayectoria balística que en ningún caso es asociada a esta versión. Se dice que los disparos debieron contar necesariamente con la voluntad de quien los ejecutó al tratarse de una arma de fuego de doble acción. Y para esto Felipe Aguirre tiene previsto presentar todos los testigos y empadronamientos realizados, además de los peritajes y las fotografías del estado en que quedó la víctima.
A este juicio, fueron citados a declarar un total de 32 testigos y 14 peritos.
A partir de esto, el fiscal intentará probar su teoría y los hechos acontecidos el 6 de agosto del año pasado, cuando a las 5.30 horas de la madrugada la víctima, Jacqueline Leyton Mansilla, de 32 años de edad, que se encontraba en el interior de su domicilio ubicado en pasaje Las Lilas 2617, población Fitz Roy, junto a su entonces conviviente Toledo Mansilla, cuando ambos discutieron. “Después de un fuerte intercambio de palabras, el acusado reaccionó violentamente y, encontrándose bajo los efectos del alcohol, tomó un rifle de caza, calibre 22 “Mágnum”, y le disparó a la víctima, recibiendo ésta un proyectil que ingresó por la parte posterior de su cabeza, impacto que le provocó una herida transfixiante de bala, con traumatismo encéfalo craneano abierto, fractura de cráneo, con salida de proyectil y con importante pérdida de masa encefálica, lesiones de carácter grave, capaces de producirle la muerte de no haber mediado los oportunos y eficaces socorros médicos que se le otorgaron en el Hospital Regional”, lugar donde la operaron de urgencia para salvarle la vida.
El Ministerio Público intentará que el acusado sea condenado a sufrir una pena de 15 años de presidio. La misma sanción que solicita la parte querellante que se adhirió a la acusación en los mismos términos del fiscal Aguirre.
Además, el abogado querellante, Marcelo Figueroa, dedujo una demanda civil respecto de estos mismos hechos porque estos le provocaron a la víctima y su familia daños que deben ser reparados. Bajo tales circunstancias, solicita que se condene a Toledo a pagar, por concepto de daño moral en beneficio de Jacqueline Leyton, la suma de cien millones de pesos. En tanto, el daño moral demandado por don Juan Leyton es de $50.000.000. De este modo, el total de lo demandado por los conceptos de daño moral y daño emergente o directo, alcanza a la suma de $306.536.671 más intereses reajustes y costas.
No hay colaboración
Marcelo Figueroa lamentó la nula colaboración del imputado, acusándolo de haberse dedicado a hacer más difícil la investigación, “entregando indicaciones equivocadas o falsas”.
Según el profesional, fiscalía y querellante están preparados para acreditar en el juicio la culpabilidad de José Toledo del delito de parricidio frustrado “porque realmente quiso matar a su conviviente (Jacqueline Leyton) ya que a pesar de haberle disparado en la cabeza fue trasladada de urgencia al Hospital Regional donde logró ser estabilizada, y por eso el delito tiene la calidad de frustrado”.
