La medianoche del sábado los relojes deberán adelantarse en una hora en todo Chile, lo que significa una hora menos de sueño, en teoría.Según los especialistas, un porcentaje significativo de la población tiene privación parcial crónica del sueño o síndrome de sueño insuficiente. Durante los primeros días tras el cambio, las personas experimentarán una tendencia a quedarse dormidas más tarde, porque oscurecerá más tarde, lo que puede resultar negativo para quienes padecen insomnio de conciliación o dificultad para iniciar el sueño y para quienes tienen tendencia a dormirse tarde y despertar también tarde, lo que se conoce como síndrome de fase retrasada de sueño.
Este proceso puede durar entre dos a tres días, en promedio, sin perjuicio que pueda extenderse por mucho tiempo más para algunos.
Para quienes sí puede resultar positivo este cambio de hora, es para los adultos mayores, quienes tienen tendencia a dormirse y despertarse temprano.
En Magallanes, sin embargo, junto con oscurecer más tarde, amanece, también, más temprano hasta llegar a su peak en diciembre, en que los días tienen más horas de luz solar que oscuridad.
Los expertos recomiendan cumplir las normas del decálogo del sueño de la Asociación Mundial de Medicina del Sueño (WASM en inglés):
1. Fijar la hora de dormir y despertar.
2. No dormir durante el día; si lo hiciera, no más de 45 minutos.
3. No beber alcohol en exceso cuatro horas antes de acostarse.
4. No tomar café, té, colas y chocolate seis horas antes de acostarse. .
5. No ingerir comidas copiosas, picantes o muy dulces cuatro horas antes de acostarse, sólo un refrigerio ligero.
6. Hacer ejercicio regularmente, pero no antes de acostarse.
7. Dormir en una cama cómoda.
8. Fijar una temperatura confortable y mantener buena ventilación en el dormitorio.
9. Bloquear ruidos y eliminar luces innecesarias en el dormitorio.
10. Reservar la cama para dormir. No utilizar la cama para trabajar o recrearse (ver televisión).
Sin embargo, todas estas recomendaciones no son fáciles de poner en práctica, puesto que adquirir nuevo hábitos demora. Pero al menos está el consuelo que los días, de ahora en adelante, serán más largos y, por lo tanto, más propicios para realizar actividades al aire libre, si el tiempo así lo permite.
